Contents
¿Quién soy?
Hola, soy Jacqueline, aunque todo el mundo me llama Jacqui. Nací el 13 de abril del 2001 en Torremolinos, Málaga. Nací a los cinco meses y medio, y como era tan prematura, me metieron en una incubadora. Allí sufrí una negligencia médica: no me taparon los ojos, y la luz me quemó ambas retinas.
Gracias a dos operaciones en el hospital La Paz, en Madrid, conservo algo de percepción visual: puedo distinguir luz, algunos colores y ver bultos o siluetas. Aunque legalmente soy ciega total, siempre he vivido con esa pequeña ventana al mundo visual.
¿Cómo empezó todo esto?
Desde pequeña me fascinó la tecnología. Me enseñaron a usar el ordenador en las clases de Tiflotecnología, y me encantaba. Aprendía muy rápido, y enseguida iba por delante de otros niños a los que no les llamaba tanto la atención. Pero creo que el momento clave fue cuando me regalaron mi primer móvil a los 13 años: un iPhone 5S.
A partir de ahí empecé a explorar todo por mi cuenta. Aunque me dieron un par de clases básicas, enseguida le pillé el truco. Me lancé a descubrir cada rincón del sistema, cada app, cada función, de forma totalmente autodidacta. Y me di cuenta de que eso, aprender y ayudar a otras personas a hacerlo, me apasionaba de verdad.
Cuando la tecnología se convirtió en mi compañera
Recuerdo que, antes de tener mi primer iPhone, mis padres me regalaron un Nokia de los que tenían tapita. ¡Y era rosa! Por supuesto, no tenía lector de pantalla, pero yo me las apañaba. Como los números estaban en relieve y el 5 tenía un puntito, aprendí a marcar los contactos más importantes por posición. Así llamaba a mi madre, a mi abuela o a mi tía sin ningún problema.
Me encantaba ese móvil. Me lo llevaba a los campamentos y lo manejaba con soltura, como si fuera un juego. No sé qué pasó con él, pero fue mi primer acercamiento real a sentirme independiente a través de un dispositivo. Y eso, para una niña ciega, no es poca cosa.
A partir de ahí, la tecnología pasó de ser una herramienta para convertirse en mi aliada. Empecé a buscar, probar, configurar, y no me daba miedo tocar nada. Y cuanto más aprendía, más quería compartirlo con los demás.
En 2019, cuando me compré el iPhone 11, fui a una tienda de Apple. Me puse a hablar con el personal sobre accesibilidad, sobre VoiceOver, y no recuerdo bien si les mostré algo que no sabían o si fue al revés, pero el caso es que se quedaron impresionados. Me dijeron que no conocían esa función y, medio en broma, pero con cara de asombro, me ofrecieron trabajo. Yo, por supuesto, les seguí el juego: “¡Acepto!”, les dije con una sonrisa.
Ahí entendí que, aunque no viera el mundo como los demás, podía explorarlo, disfrutarlo y hacerlo mío.
Mi pasión por la lectura
Todo empezó con una torre
Mi amor por los libros empezó cuando tenía unos trece o catorce años. Estaba en tercero de la ESO, y en una clase de lengua surgió una conversación sobre lectura. La profesora me recomendó la saga Crónicas de la Torre, de Laura Gallego. Me llamó la atención, así que entré en la biblioteca digital de la ONCE, la busqué en audiolibro y la descargué.
Me encantó desde el principio. La historia me atrapó por completo, y por eso Laura Gallego se convirtió en una de mis autoras favoritas. Le tengo mucho cariño a esa saga, porque fue la que me abrió las puertas a la fantasía.
Cómo redescubrí la lectura
Con el tiempo dejé de leer durante una temporada. Supongo que perdí el interés o no encontraba historias que me engancharan. Pero en 2022 descubrí la app de Kindle, creo que por un anuncio en Facebook. La instalé por curiosidad, y uno de los primeros libros que me apareció fue El Hijo del Traidor, de la saga El Sendero del Guardabosques, de Pedro Urvi.
El título me llamó la atención, pero lo que realmente me convenció fue la sinopsis. Lo empecé y, desde ese momento, no he dejado de leer. Pedro Urvi se ha convertido en uno de mis autores favoritos. Me he leído todas sus sagas. Sus personajes me han hecho reír, emocionarme y también llorar. Hasta entonces no sabía que podía llorar con un libro, y con los suyos me pasó por primera vez.
También me he leído Harry Potter, y por supuesto, he visto todas las películas. Me gusta mucho cómo crea ese mundo mágico donde te sientes parte de algo especial.
Otros géneros literarios que me han marcado
Después descubrí la distopía, gracias a Los Juegos del Hambre. Me apareció casi por casualidad, lo empecé y me enganchó desde el principio. Me leí todos los libros, vi las películas y terminé completamente metida en ese género, que ahora es mi segundo favorito. También me atraparon tanto que no podía dejar de leer, siempre quería saber qué pasaba después.
Más adelante descubrí el tecno-thriller, gracias a la saga Aeternum, de Kian Noren. Me gustó mucho esa mezcla de suspense, tecnología y ciencia. Como curiosidad, esa será la primera historia que publique en TifloHistorias, adaptada con voces sintéticas.
¿Cómo leo actualmente?
En 2023 me compré un Kindle, porque sabía que era accesible, pero la accesibilidad en español nunca me funcionó bien, así que lo devolví a la semana. Contaré esa experiencia más adelante en TifloTutos.
Actualmente leo sobre todo con una Tablet Fire de octava generación, y utilizo dos herramientas diferentes, dependiendo del tipo de lectura que vaya a hacer. Por un lado, Balabolka, que me permite convertir libros digitales en audiolibros con voces de Azure o Amazon Polly, aunque solo se puede usar una voz por archivo. Y, por otro lado, uso @Voice, una app para Android que lee en voz alta los libros que le cargas. Con ella puedo asignar voces diferentes a cada personaje mediante un sistema de etiquetas.
Gracias a estas herramientas, puedo disfrutar de la lectura a mi manera, personalizando cada historia. Y fue precisamente esa forma de vivir los libros lo que me inspiró a crear TifloHistorias.
Son historias que me emocionan tanto que me atrapan por completo. Y aunque cada género sea distinto, en todos siento lo mismo: sigo al personaje, me meto en su mundo, y hay tanta emoción que a veces no sé ni cómo explicarla. Es algo que simplemente se siente… y por eso me encanta leer.
Mi pasión por la música y la producción
Mi conexión con la música electrónica
Todo empezó en 2009, cuando mi madrina me mostró por primera vez la canción When Love Takes Over, de David Guetta. Me enamoré al instante de esa música. Sentí algo que no sabía cómo explicar, pero supe que quería que eso formara parte de mi vida. Desde entonces, la música electrónica me ha acompañado siempre.
He tenido épocas en las que escuchaba más a un DJ que a otro o me centraba en un subgénero, pero mis grandes influencias siempre han sido David Guetta y Avicii. Más adelante también se sumaron artistas como Amy Lee, Becky Hill, Hardwell, KSHMR, Oliver Heldens y Nils Van Zandt, que durante un tiempo no podía dejar de escuchar. Y por supuesto, también me han influido Quintino, Blasterjaxx, Bassjackers y Dimitri Vegas & Like Mike.
Mis géneros favoritos son el EDM, big room, house, progressive house, hardstyle (que descubrí gracias a Headhunterz y Brennan Heart), y también el tech house y el drum and bass.
Así comenzó mi camino como productora
En 2017, cuando me compré un Mac, me entró la curiosidad por la producción musical. No recuerdo exactamente por qué, simplemente un día pensé: ¿Y si pruebo…? Vi que tenía GarageBand instalado y me puse a explorar.
Más adelante empecé a usar Logic Pro-X, que venía con una biblioteca enorme de loops e instrumentos de todos los géneros. Lo que hacía era pegar diferentes loops, experimentar con sonidos, probar combinaciones… y, en definitiva, hacer música.
Así fui aprendiendo y mejorando, hasta que le cogí el truco y empecé a sentirme totalmente cómoda usándolo. Fue entonces cuando me di cuenta de que esto iba en serio para mí.
Transición a Windows y descubrimiento de REAPER
Durante bastante tiempo seguí produciendo con Logic, incluso después de haberme pasado a Windows en 2022. Me sentía bastante cómoda creando mis temas, pero aún no tenía del todo claro cómo seguir creciendo.
Fue entonces cuando me apareció recomendado un vídeo del canal Reaper Accesible Español. No lo estaba buscando, simplemente me salió. Y al verlo, me llamó muchísimo la atención. Pensé: “Esta puede ser mi oportunidad para aprender de verdad.”
Ya había oído hablar de REAPER, incluso lo había instalado varias veces, pero por mucho que seguía los tutoriales (que por cierto están súper bien explicados), siempre me quedaba atascada en algún punto. No sabía por dónde tirar ni cómo avanzar. Sentía que me faltaba ese empujoncito que me ayudara a perderle el miedo a la interfaz y a dar el siguiente paso.
El curso de REAPER y el empujón que necesitaba
Ese empujón llegó al año siguiente, cuando hicieron el curso de producción accesible con REAPER, junto con la Fundación Dyamon Fénix. Me apunté sin pensarlo, y fue un antes y un después.
Aprendí sobre mezcla, grabación, automatización, edición avanzada, diseño sonoro y muchas técnicas que nunca pensé que podría aplicar siendo ciega. Me certifiqué en los tres módulos, y gracias a ese curso por fin perdí el miedo a la interfaz, y a equivocarme.
Por primera vez sentí que esto también era para mí, que yo también podía producir de forma profesional.
Crear y editar ya lo hacía desde antes con Logic, pero REAPER me ofrecía una precisión que nunca había podido tener. Editar era más fácil, más claro, y automatizar se volvió algo natural y accesible, no una lucha constante con la interfaz.
Lo que más disfrutaba era crear desde cero, aplicar efectos, automatizar sonidos y trabajar cada detalle de forma precisa. Por primera vez, todo ese proceso se sentía fluido y posible para mí.
Ese curso fue el punto de partida de todo lo que vendría después, incluyendo el proyecto que hoy se ha convertido en TifloSonido.
¿Cómo nació TifloSonido?
Así nació también TifloSonido, una sección construida desde mi experiencia, donde explico paso a paso cómo producir música de forma accesible con REAPER. Todo con claridad, para que cualquier persona ciega pueda empezar sin sentirse perdida.
TifloSonido no es solo una recopilación de tutoriales. Es una forma de demostrar que sí se puede. Que hacer música sin ver es posible, y que también podemos crear, mezclar, automatizar y dar forma a nuestras ideas con herramientas profesionales.
Y aunque está pensada especialmente para personas ciegas, también está abierta a quienes ven y quieren descubrir una forma diferente de crear. Porque la música, como la accesibilidad, es para todo el mundo.
El sonido como forma de contar historias
Y aunque ya estaba muy centrada en la producción musical, hubo algo más que me ayudó a descubrir una parte nueva de mí: el sonido como herramienta para contar historias.
Al principio no estaba segura de apuntarme. El cine no es algo que me apasione, no soy muy cinéfila, la verdad. Pero decidí probar, y convencí a mi mejor amiga para que se apuntara conmigo. Y menos mal que lo hice, porque al final me encantó hacer ese curso.
Descubrí que me gusta mucho todo lo relacionado con el diseño de sonido y el posicionamiento espacial del audio. Una de mis clases favoritas fue cuando nos enseñaron Dear Reality Pro II… guaw, eso me explotó la cabeza. Me pareció alucinante lo que se podía hacer con el audio envolvente, y desde entonces me apasiona aún más todo lo que tenga que ver con crear experiencias sonoras.